Historia - Los Acereros - Huachipato

Historia de la barra brava Los Acereros y hinchada del club de fútbol Huachipato de Chile

En los años 60, las barras en Chile no eran como hoy. No había bombos ni cánticos ensayados; los estadios se llenaban de amantes del fútbol que alentaban con la voz y el corazón.

En ese escenario, Huachipato, un club joven que pronto tendría su primer estadio: Campos Deportivos Huachipato o mejor conocido como "Las Higuerasen 1961, dentro de este contexto aparecieron sus primeros hinchas acérrimos: vecinos de Hualpencillo que subían al cerro para ver gratis los partidos en Las Higueras. Con banderas improvisadas y entusiasmo puro, comenzaron a dar forma a la identidad acerera. Aquí nacería la famosa "Barra del Cerro de Hualpencillo".

Entre la gente que ingresaba al interior del estadio para ver el juego en las tribunas, destacó "El Gordito", un personaje carismático que recorría la pista de atletismo del estadio haciendo corear "¡HUA-CHI-PA-TO!" imitando el avance de un tren. El Gordito vendía banderines, rifaba balones y tenía una curiosa costumbre: se disfrazaba según el rival de turno —pirata contra Coquimbo, cura contra la UC, árabe contra Palestino, etc.—.

En los 70, las barras en Chile seguían siendo más familiares: padres, trabajadores y vecinos alentaban con respeto y camaradería. Así es como surgieron las "Barras Oficiales" y, dentro de la "Barra Oficial de Huachipato", nació paralelamente la "Barra José Luis Mendy", en honor al capitán campeón de 1974, quienes se situaban en la galería de cemento del Higueras. También apareció a fines de los 70 el "Clan Acerero Juvenil". Mientras tanto, Los del Cerro seguían en su mirador gratuito.

A comienzos de los 80, diferencias y peleas internas en la barra oficial dieron origen al Clan Acerero como la barra principal. Era más "movida" que la barra anterior, con influencias de las hinchadas argentinas, pues algunos integrantes habían vivido en el país vecino y participado en barras consolidadas como "La 12", "La Guardia Imperial", etc.
El bombo y diversos instrumentos incorporados marcaban himnos como "Somos del puerto" o "El Metalito", flameaba una enorme bandera azul con la "H" roja y los fuegos artificiales iluminaban cada viaje. El Clan también forjó carácter en momentos tensos, como el recordado choque con la naciente barra "Los de Abajo" de la U de Chile, donde la facción Los del Cerro daría un giro y ganaría fama como una de las más combativas.

A finales de los 90, nuevos quiebres dentro del Clan Acerero dieron paso a Los Acereros, barra que heredó el legado, pero con un sello más callejero, frontal, con mucho más aguante y con gente mucho más joven. Nuevos lienzos, banderas, cánticos, pintadas en las poblaciones, y el nacimiento de los "piños", pequeños grupos con identidad propia pero unidos por el amor a Huachipato.

Con el tiempo, Los Acereros expandieron su aliento al fútbol femenino y a las divisiones menores. Organizaron viajes, pintaron murales, desplegaron banderas y se creó la Corporación Los Acereros, que impulsó acciones sociales y rescató la historia del club.

En este camino, Los del Cerro se despidieron del panorama acerero. Habían estado presentes desde 1961, casi desde que se construyó el viejo Las Higueras, pero en 2008, tras 47 años de historia, la construcción del nuevo Estadio Huachipato–CAP Acero les cerró la vista privilegiada  que por décadas había sido su tribuna natural.

Hoy, desde el CAP hasta cualquier rincón del país, la hinchada acerera sigue cantando con el mismo orgullo que aquella que nació en aquel cerro.