Historia - Comando SVR - Alianza Lima

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Historia de la barra brava Comando SVR y hinchada del club de fútbol Alianza Lima de Peru

El actual Comando Sur, nació el 4 de diciembre de 1972. Fue fundada por un grupo de muchachos hinchas liderados por Manuel Feijoo Silva. Inicialmente se llamó "Barra Aliancista". Conservó este nombre de manera oficial hasta que a finales de los setentas el periodismo y la hinchada la rebautizaron como "Barra Sur", por su ubicación en los estadios. Comando Sur se creó en octubre de 1986 como un grupo radical de muchachos de la misma barra que se encargaría de encarar periodistas, que criticaran sin fundamento a Alianza Lima, y a dirigentes y jugadores que no se dieran íntegros por la Blanquiazul.

La forma radical de sus acciones y postulados (Nuevas canciones, robo de banderas rivales, peleas, etc.) hizo que los miembros más jóvenes se identificaran con este grupo. Por este motivo el nombre trascendió y fue adoptado por la Barra y por toda la hinchada Aliancista en el país. Actualmente el nombre oficial es: COMANDO SUR, la FIEL y LEAL # 12.

HEROES DE LEYENDA

El proceso de crecimiento de la Hinchada de Alianza Lima se inicia con la fundación misma del club en 1901. Serían los familiares y amigos de los fundadores, junto a los vecinos de la calle Cotabambas los primeros en sonreír con los triunfos y apenarse con las derrotas. Este embrión que fue desarrollándose hasta tener forma de pueblo adquirió alma y conciencia, voz y pasión con Quintín quien contagiaría a todos aquellos que pudieron conocerlo y oírlo en los canchones donde se presentaba el Sport Alianza. Cesar Miró en su libro "Los Íntimos de la Victoria" dice de él: "Fanático del club, el hombre que lo seguía a todas partes, símbolo y síntesis de lo que ahora se conoce con el nombre de 'hincha', que es palabra argentina y no se usaba en esos tiempos. Quintín, así a secas, encarnaba el espíritu de la pasión deportiva. Compartió los triunfos del club y alguna vez, en las derrotas, su rostro debió tener la expresión de don Quintín el amargao".

Esta pasión sería recogida por hinchas que poblarían luego los tablones del viejo Estadio Nacional. Sus nombres se harían celebres posteriormente. Uno de ellos seria Andrew de quien la revista Variedades en su edición Nº 1181 del 22 de octubre de 1930 dice "el hombre que quiere a Alianza más que a sí mismo, el mayor simpatizante de ese equipo". Otro nombre que ya forma parte de la leyenda es la Mamita Rosa, inmortalizada en el vals homónimo que en su letra dice: "Mamita Rosa de Alianza Lima, no te veremos en las tribunas de norte y sur, fuiste testigo de mil victorias y las derrotas de Alianza Lima cuadro campeón" No podemos dejar de mencionar a la negra Tilín, quien era capas de agarrar a tacazo limpio a aquel que osara burlarse de su club querido.

Así como ellos, miles de apasionados y anónimos aliancistas se hicieron celebres en las tribunas, unos más, otros menos, como aquellos hinchas que se dice formaron una barra en los años sesenta, pero que no perduró. Solo se conoce esto por tradición oral. No se sabe quienes la conformaban, ni que era lo que hacían o en que tribuna exactamente se ubicaban.

El mérito de ellos y de los anteriores estuvo en que mantuvieron el espíritu de fidelidad hacia el club que años después sería recogido por unos muchachos hasta entonces, desconocidos.

FUNDACION Y CONSOLIDACION (los 70’s y la Barra Aliancista)

La mañana del 4 de diciembre de 1972, se reunieron en la casa del ya legendario Manuel Feijoo Silva, esquina de Moore con Berlín en Miraflores, un grupo de muchachos hinchas. En esa mañana, de la cual sólo queda el recuerdo, estuvieron Andrés Aguilar, Jesús Aguilar, Enrique Echeandía, Alfonso Cabrera, Alex Berrocal, Carlos Poggi, Mario Bello, Luis Pérez, Luis "Sofo" Castañeda, el "loco" Dibós, Paco Paredes, René "Vidita" Salguero, Henry Perales, el "chileno" y dos hermanos cuyos nombres se perdieron con el tiempo. Todos ellos habían sido convocados por iniciativa de Manuel. Ese día Alianza Lima jugaba contra Cristal. Ese día se funda la Barra. No se sabe el motivo, pero cuenta la leyenda que redactaron el acta de fundación en una servilleta de papel. Todo un simbolismo a la humildad con que nacía y a la popularidad que lo caracterizaría.

La idea de hacer una barra organizada se dio por iniciativa de Feijoo y el "Sofo" Castañeda. Ellos habían viajado por diversos motivos a Argentina y habían visto en la Bombonera del Boca, el empuje y "Aguante" de la hinchada Xeneize, la célebre #12.

Habían discutido muchas veces este asunto en las innumerables reuniones de cantina que tenían. Manuel le fue dando forma y organización. La idea era llenar el vacío que había en los estadios pues los equipos rivales tenían ya sus barras. Universitario y Municipal en oriente, Sport Boys en occidente. La hinchada de Alianza Lima solo se identificaba por un aplauso parecido a las palmas apristas y acompañado por un coro que decía "otro gol, otro gol...". Además se estaba construyendo el estadio propio y ellos soñaban con un aliento desde las cuatro tribunas. Por esta razón es que no nace como Barra Sur, sino como Barra Aliancista.

Pero ¿por qué en Sur? Escogieron dicha tribuna porque desde antaño era la tribuna de los obreros. La popular de los que no tienen. Ahí estaba el pueblo. A decir del Sofo: "Yo desde niño iba a sur, porque allí encontrabas a los viejos hinchas aliancistas que venían de La Victoria". Por esa razón fueron a dicha tribuna, porque la sentían propia, no por comodidad o por que sobrara. Sur ya era sinónimo de Alianza Lima.

Ese primer día llegaron, cosa insólita para la época, cantando con un bombo, con cornetas, papel picado y contómetros. Nunca antes un equipo había tenido esa forma de apoyo. Desde ese primer partido estos muchachos empezarían a ganar sus lauros: Primera barra en tribuna popular y la primera en alentar los noventa minutos con canciones. Las primeras tenían como base las de Boca Juniors y sería el "Sí, sí señores yo soy de Alianza, sí, sí señores de Corazón porque este año, de la Victoria, de la Victoria, sale el nuevo Campeón...", la primera de todas.

El aliento durante los noventa minutos, acompañados por el golpe marcial de un bombo era inédito en nuestro medio. Las otras barras se caracterizaban por sus tablitas para hacer más fuerte las palmas. Por sus bocinas y por sus hurras. La Barra de Alianza Lima impuso los cánticos barristas y el bombo en los estadios del Perú.

La adhesión de los hinchas fue inmediata. Estos primeros históricos, para captar más gente pegaron carteles en toda La Victoria llamando a unirse a la Barra Aliancista. Comenzaron a llevar a los partidos cincuenta banderas de un metro por metro y medio, con su asta para flamear, las repartían, pero al recogerlas ya no eran cincuenta sino veinte. La gente se las llevaba y por temor a que se las quiten, no Iban con ellas al partido siguiente. Cuando se dieron cuenta que no iba a ocurrir eso, comenzaron a llevarlas. Esto permitió que en un clásico se llenara todo Sur, desde oriente a occidente, con banderas. Fue sin duda un gran espectáculo.

Con el afianzamiento llegó el primer viaje a provincias, concretamente a la ciudad de Chiclayo. Viajaron en el carro de Manuel, que se turnaba con Lucho Pérez en el volante. Estaban todos apretujados porque además llevaban el bombo, las cornetas y las botellas de Ron. Los movía la mística que los había llevado a fundar la barra: Alentar a Alianza Lima a donde vaya, en las buenas y en las malas.

El año 74 se inaugura el estadio propio, eso permitió que en una tribuna sur propia el espectáculo sea mejor. El día de la apertura fue toda una fiesta. Se instauraron las "tripas" blanquiazules que cruzaban verticalmente la tribuna. Las primeras de veinte y cuarenta metros. Aparte había una roja y blanca que la utilizaban cuando alentaban a la selección.

Las regulares campañas y el Campeonato logrado por Alianza Lima en 1975 consolidaron a la Barra. Aparte contribuyeron los éxitos futbolísticos a nivel internacional: Cubillas mejor jugador de América en 1973, Sotil ídolo del Barza y la selección peruana campeona de América en 1975. La expectativa por el fútbol era grande y no había partido que no presentase las tribunas llenas.

En 1976 se crearía el Himno de Alianza Lima. Composición en letra y música del barrista y hoy Coronel PNP(r) Víctor Cueto Candela, quien lo concibió como Himno de la Barra. El Club lo adoptaría después como suyo. Se estrenó en Febrero, en el Estadio Nacional, en un partido por Copa Libertadores contra Alfonso Ugarte de Puno. La Banda de la Guardia Republicana, estuvo a cargo de la música.

Conquistan en ese mismo año lo que nadie hasta ahora ha podido superar. Una caravana organizada de 36 ómnibus que llevó a la ciudad norteña de Huaral a más de dos mil hinchas. Todo organizado por ellos mismos. Una semana antes de ese partido, el Boys había roto la habitual calma de esa localidad con un ómnibus de hinchas. Lo que los Huaralinos no olvidarán jamás fue ver llegar a ese batallón de aliancistas con bombos, cornetas y cantando a viva voz por la Blanquiazul. La diferencia saltaba a la vista y ya se imaginarán el alboroto que causaron en Huaral. Con lo recaudado de esta caravana se pudo construir el local que la Barra tiene en la explanada Sur de su estadio.

La internacionalización llega también al llevar su pasión a tierras colombianas, para alentar a Alianza Lima contra el Millonarios e Independiente de Santa Fe. Perdieron 1 - 0 contra el primero y ganaron al segundo 3 - 2. Este sería el primer itinerario de una serie de escenarios donde el actual Comando Sur se haría presente para estar al lado del "Equipo del Pueblo".

1977-1978, serían los años del Bi -campeonato. En este último año se marcaría un hito. Se habían sumado tarolas, cencerros, tumbas timbales. Al ser tocados juntos y en forma armónica hacían que parezca una orquesta. Ante esto el bombo sufre un cambio radical. Cambia sus cinco golpes secos y marciales por el ritmo afro-peruano de un cajón. Las canciones se hicieron rítmicas y originales. Simplemente se cambiaba la letra de los coros de canciones conocidas. Ejemplo : "Porque naciste de un barrio humilde con alma de pueblo, porque llenaste de orgullo a tu hinchada con tu semillero, Alianza Lima naciste para ser Campeón y a tu lado alentándote siempre estaré, es por eso y por muchas razones que tanto te quiero...", es una canción de Palito Ortega con Silvana di Lorenzo.

Para este periodo los históricos habían dejado la posta a nuevos integrantes. Muchos de ellos como Manuel, el "Sofo", habían comprado asientos en occidente. Eso no fue impedimento para que alternaran en las dos tribunas. Pero la renovación era necesaria. Habían llegado nombres que a la postre se convertirían en símbolos: El "Pato", el "Achorao", el "Loco Memo", el "Cholo Castellanos", "el tío Rudy" entre otros.

Al finalizar la década nadie vislumbraba que venían años oscuros, tanto para el Perú como para Alianza Lima. El país se encaminaba a una nueva década de esperanza democrática y esperaba también la consolidación de un fútbol que se había medido con los grandes en Argentina 78 donde la volante de Alianza Lima en la Selección (Cesar Cueto, José Velásquez y Teofilo Cubillas) fue considerada la mejor del mundo. Nadie imaginaba que nos hundiríamos en la locura de la violencia política y que Alianza no encontraría un oasis dentro del desierto de las frustraciones futbolísticas al no lograr un nuevo título. Pero lo que nadie podía negar era la fidelidad de la hinchada que se haría célebre durante los peores años que estaban por venir. La Barra, por los cambios adoptados, se ganó la simpatía de propios y extraños, tanto así que las de otros equipos copiaron su estilo y aún hoy las de provincia lo mantienen. Nadie podía negar que era la mejor. A tal extremo que la directiva del Sporting Cristal invitó al entonces jefe, Alex Berrocal, para que les organice su barra.

A este reconocimiento contribuyó también la pasión de la hinchada por la blanquiazul que engloba, ya desde esa época, al Perú pluricultural y multiétnico. Pasión que fue encaminada por la Barra, y mérito de ello fue la visión de Manuel Feijoo y compañía. Los logros llegaron desde el principio por derecho propio y su estilo se impuso. Sería por eso mezquino negarles que es la primera en tribuna popular, primera en llevar Bombo, primera en alentar durante los noventa minutos, primera en instaurar los "Cánticos Barristas", primera en llevar banderas para flamear, primera en colocar "las tripas", primera en llevar caravanas a provincia y la primera, y hasta ahora única Barra, que ha salido al extranjero para alentar a su Equipo.

Argentinismo equivalente a resistencia y que se utiliza para calificar el aliento durante los noventa minutos en las buenas y en las malas, así como la permanente presencia de una hinchada de fútbol y el espectáculo que puedan generar en cada partido.

Tiras delgadas que se colocan en la tribuna verticalmente desde la reja al borde de la cancha hasta la parte más alta de la tribuna.

EL ALIENTO Y LA FURIA(La Barra Sur y la primera mitad de los 80’s)

Inicio de una nueva década. Inicio de un nuevo período democrático. Inicio de la violencia política e inicio de la debacle en el fútbol. A pesar de que la Selección, después de una gran actuación en las eliminatorias logra clasificar a España 82, nuestro balompié va a vivir los sinsabores de una mala organización, lo que traerá consigo malas actuaciones a nivel internacional y la pérdida del sitial que tan brillantemente logró en los 70's.

Alianza Lima, por su parte, no lograría alcanzar la gloria. Obtuvo tres subcampeonatos ( 82, 86, 87) y el resto de años osciló en las posiciones de tercero y hasta noveno. A pesar de ello la presencia masiva en la Tribuna Sur lo mantenía como grande. El sentimiento se mantenía bajo esta presencia. La Barra conservaba los lauros que había ganado y el cambio experimentado el año 78, aumentó la simpatía de la afición y de los medios. Esta manera de alentar se mantendría por bastante tiempo. A la postre crearía un grave problema al interior de Sur, pues sería uno de los obstáculos para su evolución y punto de discordia entre sus miembros.

No obstante nadie se atrevía a afirmar que había una barra mejor que la de tribuna sur. Justamente por su ubicación los periodistas la rebautizaron como "Barra de Sur" o "Barra Sur", la hinchada también la comenzó a llamar así. No se sabe exactamente en qué fecha fue esto, pero entrando a los 80's decir "Soy de Sur", era lo mismo que decir: "Soy de Alianza Lima".
En estos años comenzaron a sucederse hechos que después se harían constantes: las peleas con la barra de Universitario. Aunque no eran peleas propiamente dichas, porque los hinchas cremas no respondían las agresiones cada vez que los de Sur se les iban encima. Esta es una de las razones en que se afianza su apodo de "Gallinas".

Estas "peleas" se diferencian con las actuales en que sólo se circunscribían a los alrededores del Nacional en los clásicos o en los recordados "dobletes" o "tripletes". En Matute, las grescas se daban en la zona del Jr. Abtao que da a la tribuna de Oriente del estadio aliancista. Muy diferente con la actualidad en que los enfrentamientos se dan entre grandes cantidades de gente y en cualquier punto de la ciudad, generalmente en la periferia. Cabe agregar que las otras Barras no participaban en estas grescas como los hinchas aliancistas y cremas, salvo contadas excepciones.

Una nueva forma de aumentar el espectáculo en Sur se dio con el primer "Mantón", al que le decían "la sábana", medía más o menos 10 x 5 metros, más adelante llegaría otro que triplicaría en tamaño al primero. En cuanto a las canciones, se mantenían las que llegaron con el nuevo ritmo, a las cuales se sumaron otras. Pero, al parecer, ya Sur se estaba aburguesando y estancando. Lo cual repercutía negativamente en la inclusión de nuevos cánticos. Básicamente porque no se amoldaban al ritmo del bombo.

En el contexto nacional, el accionar subversivo y la represión de las FF. AA ahondaban una crisis económica que golpeaba a las mayorías y sobretodo a los jóvenes. En lo futbolístico todavía manteníamos algo del respeto ganado en las eliminatorias del 81 y en el mundial de España 82. Alianza Lima fue considerado en la heráldica de los mejores clubes del mundo por la revista española "Mundial 82". Pero aún así el panorama se hacía sombrío. Por lo pronto surgía una nueva generación que había crecido entre las explosiones de coche-bombas y el descubrimiento de fosas comunes.

Alianza Lima jugaba a veces de preliminar y en su mayoría de fondo. Necesariamente su hinchada tenía que cruzarse con la de Universitario o las de otros equipos de Lima.

DOLOR Y VIOLENCIA (La Radicalidad y la segunda mitad de los 80’s)

Para la segunda mitad de los 80's una nueva generación había ingresado a la Barra, esta generación había crecido entre los dos fuegos de la violencia política que azotaba nuestro país y llegaban con una característica propia de la juventud de entonces: La Radicalidad.

Esta radicalidad se manifiesta en el incremento de las agresiones contra los hinchas cremas, si bien continuaban realizándose en las inmediaciones del estadio, éstas se volvían cada vez más violentas. No es casualidad que aparezcan los primeros "Carapintadas" en las tribunas del Perú, y no es casualidad que sea en Sur. El periodismo los llamó inmediatamente "Gronigans" y "Choligans".

Para 1986 los nuevos integrantes de la barra buscaban formalizarla. Como pagaban una cuota y como no había balances de ingreso y egresos decidieron convertirla en una asociación. Esto levantó las protestas de los históricos quienes no admitían que se cambie el nombre de Barra Aliancista por asociación. También, hasta ese año los cargos se hacían a dedo es por eso que la mayoría aprueba elegir democráticamente la directiva. Sería, Juanito el primer presidente electo de la Asociación Barra Aliancista. En la directiva se encontraban nombres conocidos: Rudy, el Pato, el achorao, Maguiño, Rubén, entre otros.

Justamente por estas divergencias y como una forma de robustecerse, se busca un lema que los identifique y los una más. Este lema sería: "Íntimos de Sentimiento, Aliancistas de Corazón". Creación del tío Rudy.

Este año marcaría un nuevo hito: Aparecen los primeros "carapintadas" en Sur. Se forma también la primera filial, " Los de Sur... co", antecedente inmediato de los actuales "Grupos de Barra". Pero lo más importante de este periodo sería el surgimiento del primer grupo radical. Importantísimo porque sería el Pívot de la evolución de la Barra, este grupo es: EL COMANDO SUR.

Este grupo nace el 24 octubre de 1986 por iniciativa del loco William, Uwe, Coco, Zaña, Sandro y Maki, en su mayoría gente de Surco. A la semana siguiente se les uniría los mellizos, Martínez, Robert B, los Villapolo, Memo, el Piojo y Rulito, gente de la Victoria y de otros barrios. El común entre ellos era su edad y sus ganas de hacer de la Barra Sur, una verdadera barra brava. El principal postulado: Hacer respetar el nombre de Alianza Lima tanto en la cancha como en la calle y en donde sea. Esto tenía como objetivos a periodistas que hablaran mal de Alianza Lima y también dirigentes y jugadores que no se dieran íntegros por la Blanquiazul. Además demostrar en la tribuna y en la calle que la Barra de Alianza Lima reina sobre las demás, principalmente sobre la de Universitario. Por esto intensifican sus ataques contra ellos haciendo incursiones y robándoles sus banderas para luego mostrarlas como trofeos de guerra. Realizaban sus correrías en pequeños grupos, jugara o no Alianza Lima. A esta manera de actuar es que deben su nombre. Se barajaron muchos entre ellos "Ultras", "La Curva", incluso "Trinchera", pero no prosperaron porque buscaban uno que manifieste su manera de ser. Por esa época, en Italia se había creado un grupo radical del Milan A.C. llamado "Commandos Tigre". El loco William cuenta como escogieron el nombre: "¿cómo se llama a los grupos de elite que actúan por propia cuenta y riesgo? : COMANDOS. Y si ellos son Comandos Tigre, nosotros seremos de Sur: el COMANDO SUR". El lema que adoptarían sería: "Somos pocos, Somos los de siempre y para cualquiera, somos suficiente". Lema que atribuyen al ya histórico barrista "El Achorao" y que es reflejo a su característica de pequeño grupo de elite.

Esta manera de actuar, tan audaz, llamó la atención de los miembros más jóvenes de Sur, quienes se identificaron plenamente con el nombre. Además cuando la Barra cometía algún acto que iba en contra de dirigentes, jugadores o algún árbitro, lo reivindicaba el Comando Sur. La filiación con el nombre trascendió y poco a poco fue siendo adoptado por la totalidad de la Barra y también por la hinchada.

Pero, los miembros de este grupo no se limitaban a lo ya expuesto. Su importancia como pívot en la evolución de Sur radica en que se opusieron y lucharon por hacer cambios totales dentro de la misma. Si bien ellos no utilizaron la fuerza, utilizaron las ideas. Lo que habían vislumbrado estos muchachos era que la Barra se había estancado y aburguesado. Se había contentado con los logros de los años pasados y no le movía el más mínimo interés por innovar y ser una barra moderna y de mayor empuje.

Ellos exigían el cambio total en el manejo de la tribuna, sobre todo en el ritmo del bombo y en las canciones. El problema surgía porque las canciones no variaban y se repetían veinte veces cada una, llevando a la hinchada al tedio y aburrimiento. Lo que era peor no impregnaban a los jugadores el empuje necesario para ganar los partidos. Si bien el ritmo del bombo fue novedoso en 1978 para la segunda mitad de los ochentas ya estaba obsoleto. Las canciones nuevas no se podían meter porque no se amoldaban a ese ritmo y eran dejadas de lado. Muchas buenas canciones se perdieron así.

La primera idea que concretan es colgar banderas con lemas en la reja de la tribuna. Por esa época, una ley había prohibido el ingreso de los tubos de plástico que servían de mástiles. A la gente no le quedó otra que colgar sus banderas, pero si éstas no flameaban, no trasmitían nada. Es por eso que el Comando lleva sus telas con lemas. Una de ellas llevaba su nombre: "Comando Sur" y la otra "La Fiel y Leal # 12". Otras reconocidas: "Somos pocos, Somos los de siempre, y para cualquiera, Somos suficiente". "A pesar de los años y momentos vividos siempre estaré a tu lado Alianza Lima querido". Estas primeras banderas empujaron a otros miembros de Sur a hacer las suyas también. Poco después las otras barras pondrían sus banderas con lemas.

Pero a pesar de las divergencias la Barra Sur mantuvo su unidad. Su radicalidad se vio reflejada no sólo en la animadversión contra la barra rival sino también en la inclusión a su mística (alentar a Alianza Lima en las buenas y en las malas, en donde sea) del anti -U.

Un hecho insólito ocurrido en 1986, refleja lo que la Barra Sur podía causar en su eterno recorrido siguiendo a Alianza Lima. Habían viajado a la ciudad de Ica para enfrentar al Octavio Espinoza. Llegaron a las 4 de la madrugada a la Plaza de Armas. En ella había un mástil con su drisa. En su borrachera izaron una gran bandera Blanquiazul y cantaron el Himno de Alianza Lima. Pero, por ignorancia, habían cortado la drisa y esta se corrió quedando una tira con la bandera arriba. No podían bajarla. La policía apareció temprano. Era domingo y había izamiento del Pabellón Nacional en ceremonia cívica. El "chonto", se ofreció a bajarla, trepó al mástil, llegó, pero la bandera se rehusaba a salir. Ante el peligro y el cansancio, se bajó. Llamaron a los bomberos y no llegaban hasta lo alto sus escaleras. Los policías querían meter presos a los barristas. Fueron a un circo y los trapecistas se subieron, nada, no quería salir. No había remedio. Acomodaron un mástil pequeño traído de un colegio, y allí izaron el Pabellón Nacional. En lo más alto, presidía la ceremonia la bandera con los colores azul y blanco que también identifican al Perú. Llegó el equipo y después de hablar con el comisario, que era aliancista, dejaron partir a la gente. Ese día ganó Alianza con gol del potrillo Escobar. La bandera blanquiazul que había recibido honores con la marcha de banderas en la ceremonia, se quedó allí como prueba que la Barra Sur había pisado tierra iqueña.

La tragedia que enlutó al Fútbol Peruano en 1987 y que se llevó al equipo puntero a pocas fechas de ser campeón, no tuvo entre sus víctimas a miembros de Sur. La razón es muy extraña. Había pasajes para que viajen, pero una serie de inconvenientes de índole familiar o laboral, impidieron que vayan. El "Pato", jefe de la tribuna y encargado del bombo, no viajó porque olvidó llamar al Presidente de la Barra quien le iba a dar pasajes. Como nadie iba a ir avisaron a los dirigentes del Club. Allí se apuntan unos hinchas de Occidente. Todos ellos fallecieron junto al Equipo que fueron a alentar.

Este hecho sería un duro golpe para la barra y la hinchada. Se dice que unió más a los aliancistas, tal vez sí, tal vez no, pero a partir de allí Alianza Lima pasaría a ser una especie de religión.

En 1988 en un partido de Copa libertadores contra Sport Recife de Brasil, Sur manifestaría su agresividad al llenar la cancha con botellazos en protesta por el mal arbitraje y el resultado. Vetaron el estadio, pero la bomba estaba por estallar semanas más adelante.

En un clásico definitorio para pasar a la segunda rueda de esa misma copa la furia manifiesta de la Barra Sur sería materializada el 3 de Agosto contra la hinchada de Universitario y contra el estadio "Lolo Fernández". En ese partido las expulsiones y los desaciertos del árbitro, exacerbaron la cólera de los hinchas y barristas. Al final todo Sur salió furioso a buscar a los cremas. La violencia llegó hasta el estadio de la U, en el Cercado de Lima, que fue saqueado y destrozado.

El conocido periodista uruguayo Emilio Laferranderí "El Veco" en su espacio de un noticiero local advertía a la población no salir de sus casas pues "La Barra Aliancista ha tomado la capital". Nunca hasta entonces se había manifestado, en lo deportivo, tal desborde de odio contra algo.

Este hecho sería el primer acto de violencia de las Barras que sucedía fuera del ámbito de un estadio para prolongarse a las calles. Además aumentaría la incompatibilidad entre las hinchadas de Alianza Lima y de la U. Meses después, en noviembre, se crearía la barra crema en norte para responder a las agresiones que eran víctimas.

La Sur se había radicalizado. Se volvió violenta. Se volvió "Anti - U". Pero a esta radicalización también hubo un extremismo en su discurso "político" por llamarlo así. Eran constantes los reclamos sociales a través de los cánticos en los partidos. Cánticos contra las medidas desacertadas del Gobierno Aprista. Esta actitud inusual en una barra de fútbol trajo consigo que policías encubiertos trataran de infiltrarse para formar parte de Sur e investigarlos. Las sospechas que despertaron hizo que fueran descubiertos dos. Ellos afirmaron que trataban de descubrir si a la Barra lo manejaban miembros de Sendero Luminoso o del MRTA.

Esta radicalidad era propia de unos años en que todo se llevaba al extremo, donde lo que no era blanco, era negro, donde no había medias tintas. No era extraño que en la Tribuna Sur, miembros más radicales de la Mancha Subte (el fenómeno juvenil más extremo de esos años, emparentado al movimiento Punk Rock) "Los Bandera Negra" colocaran un lienzo que decía "Alianza Radical, los Punk's contigo". Estos por su espíritu contestatario tomaban de buena gana esa iniciativa de los reclamos sociales. Su extrema violencia los llevaría también a estar en primera fila durante las peleas.

Con el surgimiento de la barra crema en norte se declara la guerra. A raíz de una banderola mostrada por ellos con la leyenda "Gracias Fokker" los miembros de Sur juran vengarse porque "se habían metido con los más sagrado".

El primer enfrentamiento directo entre estas dos barras se daría en Agosto de 1989, cuando ya fundados y organizados la Barra Norte visitaría por primera vez en un clásico el estadio de Matute. La gente del Comando Sur los esperó en la tribuna norte. Cuando aparecieron los cargaron a golpes. La policía intervino y los acordonó. En el entretiempo agarraron en los baños a los jefes de Norte y de Oriente, que se habían juntado para ese partido, y los agredieron. Fue una pelea cuerpo a cuerpo y a mano limpia. No había policías. Según los entrevistados " A esas gallinas los chancamos bien duro".

Un mes más tarde en su segunda visita a La Victoria, en otro clásico, se repetiría el enfrentamiento en la misma tribuna norte. La barra crema salió diez minutos antes de que acabe el partido. Ese día desde la tribuna de Alianza le aventaron un botellazo al portero Zubszuk y al término del encuentro, otra vez, los de Sur fueron hasta el Lolo Fernández. No pudieron repetir lo del año 88 porque los dirigentes cremas habían pedido protección policial y un contingente los dispersó. Igual destrozaron los vidrios de las casas aledañas.

Pero la radicalización la llevarían también de forma positiva. Su importancia como vocero de la hinchada del pueblo, les hizo diseñar en esos últimos años de los ochenta un proyecto ambicioso que en su momento no fue tomado en cuenta por la dirigencia blanquiazul y que se verá en el capitulo siguiente porque pertenece más a esos años.

Así se iba una década, cero títulos y una tragedia que uniría más a la hinchada, convirtiendo a Alianza Lima en una religión. Los 90's llegaban y la incertidumbre por la viabilidad del Perú era muy grande. Nos hundíamos y con ello el fútbol. Alianza Lima y su Barra trataban de alcanzar grandes cosas. Esta última mantuvo su liderazgo, pero estaba aburguesada y ya estaba desquebrajada a su interior por unos que querían que todo cambiara, y otros que deseaban que todo se mantuviera igual. Entre los logros se cuentan a los carapintadas que primero aparecieron en Sur, las banderas con lemas en las rejas, los trofeos de guerra y algo que hasta ahora nadie ha superado: 600 kilos de contómetros lanzados en un Clásico.

Por su parte la hinchada ya estaba adoptando para sí el nombre de Comando Sur.

Términos acuñados en un reportaje a los carapintadas de la Barra Sur en 1986 realizado por el diario Ojo.

Asociación Barra Aliancista (A.B.A) fue el nombre oficial, por decirlo así, paralelo a Barra Sur. Así se reconocían internamente y frente al club. Se mantuvo mientras los antiguos integrantes manejaron la Barra. Actualmente la Asociación es un grupo más dentro del Comando Sur. Reúne a esos antiguos miembros y a nuevos que no pertenecen a algún grupo y conforma con los demás grupos barriales la directiva y toma parte de las decisiones dentro del Comando, su principal función es el manejo de la tribuna. La mayoría de sus miembros son respetados por su antigüedad y por lo que hicieron en su momento por Alianza y por Sur.

Este hecho ocurrió después de un partido contra Internacionale de San Borja y lo decidieron en la línea 36 cuando se dirigían a sus casas.

Esa noche se conoce al interior de la Barra como "El día que saqueamos al gallinero".

Bandera Negra no era un grupo musical, sino una especie de grupo de choque que apiñaba a muchachos de Barrios Altos y de otros distritos populosos como Surquillo, Lince. Se le atribuye actos de violencia contra establecimientos que representaban todo lo que ellos rechazaban. Por ejemplo el apedreamiento de la discoteca Nirvana y la quema de un Mercedes Bens el mismo día, realizado después de un concierto en Surquillo, por el solo hecho de que dicha discoteca se encontraba en Miraflores y porque allí asistían jóvenes que ellos denominaban Pitupunks, es decir punk's pitucos.

DESBORDE POPULAR Y CRISIS DEL ESTADIO (El Comando Sur, la Violencia y los 90’s)

Con el inicio de la década llega un nuevo gobierno que representaba el rechazo a los políticos tradicionales y la esperanza por un futuro mejor. El tiempo y el entonces elegido se encargarían de tirar abajo la ilusión. La funesta gestión gubernamental del APRA, sumando el avance en todos los frentes de la subversión, incrementando su accionar terrorista, y el aumento de la represión, habían llevado al caos total al país. Ninguna actividad escapaba a esta debacle. El fútbol era un reflejo de ello en lo deportivo, infraestructura y organización. Eliminados y humillados del Mundial de Italia 90, nuestro fútbol no tenía nada que ofrecer a nivel local y menos a nivel internacional. Alianza Lima, el amado Equipo del Pueblo no era ajeno a esta crisis. Peor aún que dentro de este malestar, no encontraba una alegría con un campeonato. Aún así la fiel Barra y la Hinchada acompañaban al equipo arrojando cifras mayores de asistencia a los estadios. Algo increíble para los otros clubes que tenían que jugar dobletes y tripletes para llevar gente.

El año noventa, la Barra, consiente de su importante rol de vocero del hincha popular, de ese que tiene en el fútbol su única alegría, y conciente de que ese tipo de peruanos son la mayoría de la Hinchada Blanquiazul, presenta a la directiva del "Beco" Espantoso, un proyecto llamado "Socio Barrista" o "Socio Popular". En este proyecto todos los miembros de Sur, se harían socios con un aporte menor al de los asociados comunes. Este aporte saldría de lo recaudado en la venta de las entradas de la Barra y sería destinado directamente a las divisiones de menores. Un pequeño porcentaje pasaría a los fondos de Sur. El principal objetivo era llevar el clamor y opinión del hincha de tribuna popular, que siempre está en las buenas y en las malas, a los oídos de los señores dirigentes en las decisiones que se tomaron con respecto al club.

En un principio este "Socio Barrista" o "Socio popular" estaría destinado para quinientas personas, que era el estimado de miembros de la Barra. Luego se iría ampliando hasta copar la capacidad de la Tribuna Sur, es decir, cinco mil personas. Este proyecto era un atisbo de masificar a la Barra y de masificar al Club mismo. Los dirigentes no le dieron luz verde y quedó estancado. A la Barra no le quedó otra que hacer sentir su voz desde donde siempre lo había hecho: La Tribuna.

El mérito de esta propuesta está en que se convirtió en el embrión del actual "Socio Sur", que en el fondo contiene el ideal de ese primer proyecto de "Socio Barrista" o "Socio Popular".

En los años subsiguientes, 91 y 92, el equipo no encuentra el cauce hacia el título. En el primero queda séptimo y en el otro, cuarto. A pesar de todo la hinchada seguía fiel, sobre todo en los Clásicos y a pesar de que no les fue bien con el rival de siempre, no abandonó al equipo y menos lo hizo la Barra Sur, que ya para esos años comenzaba a ser llamada "COMANDO SVR". Por las banderas pequeñas que llevaban ese nombre, los lemas que tenían esa firma y por la autoría atribuida a hechos de "violencia" de este grupo radical. La identificación era plena. A principios del 93, se haría definitiva al confeccionarse la bandera oficial: "Comando Svr Alianza Lima".

Uno de estos hechos de violencia tendría nuevamente como escenario el estadio crema de la calle Odriosola. El año 91 Alianza Lima juega allí contra el Sport Boys. El Comando Sur marchó desde La Victoria hasta el Cercado, eran cerca de mil personas que se habían ido juntando en el trayecto. Una vez dentro cuelgan sus banderas y empieza el aliento. Pero ya todo estaba planeado. Era la primera vez que la Barra de Alianza, desde su fundación, jugaba en el estadio del eterno rival y habían decidido hacer algo para que nunca más los llevaran allí. De manera encubierta introdujeron gasolina y rosearon los tablones de la tribuna popular. Como el Boys iba ganando el partido, antes de que finalice se inicia la violencia y se ensañan contra las tribunas y los baños y todo lo rompible dentro del recinto estudiantil. Las llamas amenazan incinerar la casa aledaña de la familia Charún y es cuando el entonces presidente de Sur empieza a apagarlas. Este actitud marcaría su expulsión.

Aparte de estos hechos lamentables, la pasión del Comando Svr por sus colores alcanzaría niveles de heroísmo por un equipo que no había ganado mucho, y que no campeonaba, llamando la atención de psicólogos y sociólogos a tratar de responder preguntas como: ¿Por qué Alianza Lima sin ser campeón desde hace años tiene una . gran hinchada? ¿Por qué despierta simpatía en niños que no lo han visto Campeonar? ¿Por qué sus hinchas manifiestan desbordes de pasión que rayan con el fanatismo más recalcitrante? La lógica no le podía encontrar una razón a este desborde de pasión, la Barra tampoco lo podía hacer con palabras sino con hechos, considerados por el actual Comando Svr, como actos heroicos. Ejemplo, lo sucedido en 1992: El huayco en Arequipa, que pudo haber detenido a muchos, pero no a ellos.

Los de Sur tuvieron que caminar horas para cruzar el tramo de la carretera cortado por el huayco, llenos de barro alcanzaron el bus que los estaba esperando al final. El sacrificio fue heroico, más para el barrista Fabricio quien tenía una pierna enyesada. Llegaron al inicio del segundo tiempo y se agarraron a golpes con los arequipeños que habían llenado la tribuna y no los dejaban agarrar el medio. A pesar de ello, lograron tomarlo y pudieron ver el gol del uruguayo Morales quien lo celebró con el Comando Svr, pues los jugadores sabían del sacrificio que hicieron para estar presentes y alentarlos. Ese gol sería de los más gritados y recordados, por toda la experiencia vivida.

A finales del 92, el día del aniversario de la Barra, el Beco Espantoso anuncia al Comando Svr que la campaña del 93 la iban a afrontar con juveniles pues el Club estaba en crisis económica. La angustia por campeonar hizo que no estuvieran de acuerdo, después de charlar, la barra le dio su total apoyo. Al año siguiente ese equipo de juveniles comenzó a arrasar a cuanto equipo le ponían al frente. Otra vez volvió la ilusión y la hinchada se hizo presente como siempre lo había hecho.

Dentro de la Barra se hacían más fuertes las voces para un cambio. Se pedía a gritos nuevas canciones y el cambio del Bombo

En 1993, con los resultados que iban obteniendo "los potrillos" (así llamó la prensa a ese equipo de juveniles) empezaría un fenómeno que cambiaría posteriormente el rostro de Comando Svr, la llegada de los grupos de barra.

Desde años atrás se había propuesto la creación de filiales, que estarían al mando de un "integrante". Esta idea no prosperó porque nadie creo una filial en su barrio. Salvo los primeros que eran "Los de Sur.. co" que databan de 1986 y los mellizos con "La Fiel y Leal # 12, Filial Balconcillo"

Comenzaron a llegar por propia cuenta a la tribuna grupos de hinchas de determinado distrito organizados bajo un nombre agresivo. Los primeros fueron "Los Sicarios" de San Juan, luego "Aniquilamiento", "Los Bárbaros", "Coalición", Al principio estos grupos no pertenecían oficialmente a la barra pero su presencia en la tribuna y su "aguante" exigía por sí sola su inclusión. La violencia que hasta entonces se circunscribía a un solo lugar en determinados partidos, adquirió fuerza en las calles y en los conos. Los enfrentamientos se daban en cualquier día y lejos del escenario principal: El estadio.

Es entonces que la barra abre sus puertas. El beneficio: la presencia organizada del Comando Svr y por ende de Alianza Lima en todos los distritos. Este mismo fenómeno ocurría dentro de la barra de Universitario, pero tenía distinto proceso. Las batallas campales entre grupos antagónicos en los diferentes distritos de Lima se harían continuas, con saldos trágicos y heridos en los dos bandos. La Guerra se trasladó de las tribunas a las calles.

 Paralelo a esta guerra, se inicia la Guerra de los Graffitis, que sirven para marcar los territorios. Estas pintas reflejarían el nuevo modo de sentir del hincha, una pasión propia de estos tiempos. En los territorios Blanquiazules aparecieron lemas hechos por aliancistas anónimos empapados de esta nueva idiosincrasia: "Alianza, por quererte me llaman delincuente", "Llorar, reír, matar cantando por Alianza", "Si amarte es un pecado, no quiero el perdón de Dios", "Haz patria: Mata una gallina", "Todos contra nosotros, contra todos ¡Nosotros!". Pero sería con el rebautizo de avenidas que el Comando Svr no solo marcaría sus territorios sino también reflejaría su creatividad y originalidad. El grupo que inauguró el rebautizo de avenidas fue La Mafia con: "Av. La Mafia (antes Isabel la Católica)", luego aparecería "Av. Coalición (antes La Marina)" Los demás grupos del Comando seguirían este ejemplo. Incluso los grupos de las otras barras imitarían esta forma de delimitar dominios.

Aparecerían también los grupos en provincias. La "Brigada Grone" de Trujillo sería una de las primeras. Aunque en Chiclayo había una especie de Peña de Alianza con muchos años de antigüedad, pero ésta no tenía las características de filial ni de Grupo de barra, en el carácter de su organización y fines.

Lamentablemente el campeonato no se dio en 1993, pero como compensación Alianza clasifica a la Copa Libertadores después de seis años en un dramático partido contra Sporting Cristal que se definió por penales. Ese partido aumentaría el respeto por el Comando Svr, por su aliento y "aguante", y sobre todo por la celebración apoteósica, caravanas y fiestas en todo Lima y el Perú entero.

Posteriormente llegarían más grupos de barra que serían celebres por distintos motivos: Los Genocidas de Breña, Los Ilegales de VMT y la Barraca Rebelde de La Victoria.

La evolución de dichos grupos y de los anteriores, su organización, acciones y su relación con las pandillas es motivo de una investigación más amplia que se está realizando.

El respeto internacional lo ganarían en esas jornadas en Guayaquil contra Barcelona y el equipo eléctrico de EMELEC, por la Copa Libertadores de 1994. Viajaron hasta esa ciudad ecuatoriana y estuvieron presentes en el Capwell y en el Monumental. Nadie pudo callarlos, ni los altavoces emelecistas, ni los noventa mil barcelonistas Tampoco las latas llenas de cerveza que les aventaban. Ni los policías que en vez de protegerlos los agredían. Al final salieron entre aplausos. Los dirigentes del Club afirmaron que la actitud del Comando Svr les hizo sobrellevar las dos derrotas del equipo. La prensa ecuatoriana se deshizo en elogios y exigió a gritos formar barras profesionales como la de Alianza Lima para que no se repita en canchas ecuatorianas lo que el Comando Svr había hecho. Los que vieron las imágenes por televisión en Lima se llenaron de orgullo de tener una barra que no tenía nada que envidiar a ninguna de Sudamérica.

Meses después la dirigencia barcelonista haría un llamado a sus hinchas para formar una barra, al año siguiente saldría de allí la "Sur oscura". Igual sucedería con la de Emelec. El Comando Svr había dejado su influencia en otras tierras.

A pesar de este importantísimo logro, en el interior continuaba la confrontación entre los que deseaban que evolucione a algo mejor y los que querían que todo quede igual. Los que defendían la tradición y los que querían echarla al tacho. Los primeros estaban conformados en su mayoría por la gente de Surco y los fundadores del Comando Svr. La ruptura se presenta en las elecciones para la nueva directiva en 1995. Estos postulaban, pero por algunas irregularidades se retiran, optando por irse a la otra tribuna y denominarse "El Frente". Quedaron los que no deseaban cambiar las cosas. Pero la presión de los grupos, que eran la mayoría, hizo que se dieran algunas concesiones.

Ese mismo año se juega la Copa contra equipos bolivianos y el Comando Svr se haría presente en Cochabamba para alentar a Alianza Lima contra Wilsterman. El "Sofito" (hijo del histórico Luis "Sofo" Castañeda), Malulo y el recordado "Carachueca" serían los principales protagonistas junto a un grupo de muchachos. Viajaron por su cuenta, vendiendo lo que podían para llegar. La imagen del fallecido "Carachueca" trepado y cantando en lo más alto de la malla, cuando el equipo estaba en la cancha no será jamás olvidada por el Comando.

En el 96 ingresa una nueva directiva y ofrece mejorar las cosas. Tres integrantes nuevos ( Wachón, Tempone y el Tombo Loco) presentan tres propuestas para lograrlo: El cambio del ritmo del bombo, la organización por conos y la grabación de un cassette con canciones nuevas para la barra. La directiva accedió, a pesar de la oposición de muchos. Poco a poco fue entrando el nuevo ritmo y con ella nuevas canciones aunque no en la cantidad deseada, la Barra mejoró, ganó en fuerza. La organización por conos quedó en manos de los propios grupos. Era importante que ellos se auto organizaran y crearan subdirectivas de conos que conformarían una directiva general. Esto avanzó lentamente. El cassette recién se grabaría en 1999. Se llamaría "El Grito Más Popular".

La violencia alcanzaría su máximo nivel. Las dos hinchadas se habían expandido en todos los distritos. Las peleas se hacían cotidianas teniendo como resultado muchos heridos y varios fallecidos. Un congresista promulgó una ley donde se aplicaban severas penas para los barristas que fomenten el desorden en los espectáculos deportivos. Al principio preocupó a propios y extraños. Luego de un tiempo dicha ley, como todas las que se hacen en el Perú fue hecha para ser desobedecida.

El aumento de la violencia en los estadios, se trasladaría a todos los departamentos del país. Es en Talara donde se dio un enfrentamiento espectacular después del partido con Torino. No fue una pelea contra la hinchada del Torino, sino contra toda la ciudad, eran cientos que salían de todos lados. La policía al verse en peligro se retiró y el Comando Svr tuvo que defenderse, como siempre, solo. La desventaja hizo determinar que el bombo no caería en manos ajenas, así que lo rompieron dejando astillas y utilizando los templadores para golpear. El objetivo era llegar a la Plaza de Armas, la cual estaba a varias cuadras del estadio. Avanzaba el Comando Svr esquivando las piedras y repeliendo a los que salían por las esquinas, llegó un momento en que ya no se podía sostener la situación y se optó por dispersar a la gente. Eran cientos contra cincuenta. Hubo agraviados de toda magnitud. Al final todos fueron llevados a la comisaría de la ciudad. En la reunión siguiente, en Lima, se podía ver a esos ya históricos que habían estado en Talara con alguna venda o parche. No había ninguno que había regresado sano.

Ese mismo año, fue el partido de retorno a Pucallpa, ciudad de donde partieron a la gloria los finados de la tragedia del Fokker. Después de ocho años iba a estar presente Alianza Lima en esa ciudad. El Comando Svr soportó las horas en el autobús, atravesando la cordillera para entrar a la Selva Peruana. En dicha ciudad realizaron una misa, cosa que a los dirigentes ni se les ocurrió, y alentaron como siempre. El resultado: una goleada de 4 - 0 a La Loretana. Un viaje memorable por el respeto y la evocación de los finados.

El 97 marcaría la Gloria. Para alcanzarlo, el Comando Svr estuvo presente con su aliento constante. Partidos memorables serían el clásico en el Nacional, que ganaron con gol de Marquinho. El 3 - 2 contra Cristal, que por la presión y aliento del Comando Svr se pudo voltear, después de estar perdiendo 2 - 0. Igual sucedería contra Cristal en la segunda ronda, donde ganaron 5 - 4 después de ir perdiendo 3 - 2 y 4 - 3. Una reacción del equipo que vino desde la tribuna, con las canciones, con la pasión de esos muchachos que dejan la garganta y también el corazón como dice uno de sus cánticos más representativos.

La obtención del Campeonato desataría una de las manifestaciones de alegría más grande que se han podido realizar en el Perú. Fue una fiesta nacional. Caravanas en todo el país. Fiestas en honor del Campeonato. Gente que llegaba al estadio de Matute de varios puntos de Lima, por centenares, a saltar y cantar porque la hinchada del pueblo ya era Campeón. El Equipo lo había obtenido en Talara y la llegada del equipo al aeropuerto Jorge Chávez fue algo no visto desde la clasificación de la selección a México 70. Los alrededores estaban copados por cerca de 20 mil hinchas que querían ver a los campeones y llevarlos en hombros a La Victoria.

El partido contra Melgar de Arequipa, el de la vuelta olímpica, fue un verdadero desborde popular. Se celebró tanto en las zonas residenciales como en las barriadas y pueblos jóvenes. La dirigencia del Club había preparado un gran espectáculo artístico para el día de la vuelta, pero el Comando Svr y a la hinchada lo único que le importaba era darla, no ver a cómicos y salseros, la vuelta era lo único que querían, por eso se lanzaron a la cancha para darla junto a los jugadores. Tumbaron la malla de protección y a pesar de la policía y sus perros, y de los gorilas del 911 (que recibieron los cariños de Svr por querer impedir festejar con pasión el Campeonato anhelado) tomaron la cancha y la dieron, llorando, cantando, riendo, pero la dieron y era lo único que les importaba.

Las muestras de agradecimiento por el Campeonato fueron de lo más variada. El cumplimiento de las promesas también. Cabezas rapadas, cabellos pintados de azul y blanco, caras y cuerpos pintados. Las penitencias de los hinchas: llegaban a Matute de rodillas, como peregrinos a la Meca. Algunos besaban el estadio. Otros vestidos totalmente de azul y blanco. Otros con tatuajes en el cuerpo. Promesas cumplidas por un nuevo campeonato logrado.

 Pero al interior no todo fue alegría. La ultima directiva tuvo que salir a principios del campeonato por la presión con violencia que le habían hecho lo grupos. El enfrentamiento tuvo lugar horas antes del partido de Copa Libertadores contra Cruceiro. La no identificación de los Grupos con esos directivos que tenían muchos años dentro de la Barra. El menosprecio que recibían departe de ellos. La no repartición equitativa de las entradas, privilegiando a gente que no "guerreaba" en la calle y en la tribuna. La falta de atención total a los reclamos y nuevas propuestas fueron las razones para que se diera la ruptura.

Aquí hubo un desfase, los grupos tomaron por fin el poder, pero se preguntaron ¿Y ahora que hacemos? Se suponía que para esos años los que deberían haber tomado el poder eran "Los de Sur... co" y la gente de los primeros grupos que tenían toda la intención de arreglar las cosas para bien, pero ellos en su mayoría ya habían desistido de todo eso. Los grupos debieron comenzar de cero y el Comando Svr sufrió un receso.

En 1998 se jugaría la Copa contra River Plate y Colón de Santa Fé. El Comando Svr pudo llegar hasta Buenos Aires, un grupo pequeño, y estuvo en el estadio de Vélez, contra River. En Lima, Svr revalidó su "aguante" frente el equipo Millonario.

Vinieron después hechos memorables, jornadas gloriosas como la Copa Merconorte donde el Comando Svr llegó a la Paz para el partido contra The Strongest de Bolivia en 1999 o el partido contra América de Cali por el pase a la final de esa misma copa en donde el Comando Svr y la hinchada de las otras tres tribunas gritaron como nunca el "Vamos grone, Vamos, pongan huevos que ganamos", arrastrando al Rojo de Colombia a la tanda de penales donde la suerte le fue adversa a Alianza.

El Comando Svr, nunca desde su fundación, como Barra Aliancista en 1972, ha definido una posición política. En los 80's y en los 90's tampoco. Pero, por la composición social e ideológica de los miembros más destacados se puede afirmar que es una barra contestataria. Ejemplo de ello: En las elecciones de 1999 el Comando Svr fue la única Barra que mostró su protesta contra el régimen de Alberto Fujimori, mostrando carteles del "Fraude 2000" y cantando el clásico "Y va a caer... Y va a caer... La Dictadura va a caer...".

A fines de la década del noventa el Comando Svr, se encaminaba a un futuro incierto. Por lo pronto sus líderes más connotados se dieron cuenta de su arrastre y elaboraron proyectos para beneficiar a sus miembros y a los barrios donde predomina Alianza Lima. Tales proyectos son los "Barrios Blanquiazules", donde piensan implementar comedores populares y casas de la Juventud, para que impartan charlas de prevención sobre drogas, planificación familiar, abuso, delincuencia y donde también se formarán talleres de trabajo que le pueda servir para la vida a los miembros que lo requieran. Este proyecto esta por ahora en el papel, pero tienen la firme convicción de algún día concretarlo.

El Comando Svr es un fenómeno de masas difícil de explicar. Sin imaginarlo, los muchachos de 1972 y los de 1986 instauraron en todo el Perú una cultura alterna o subcultura donde los colores blanquiazules y las tribunas sur de los estadios han pasado a ser parte de un estilo de vida. Con todos los valores y emociones que en estos tiempos modernos son difíciles de encontrar.

A nivel internacional son respetados y han influido sobre otras hinchadas. En la creación de las barras de Barcelona y EMELEC a raíz de su visita a Guayaquil. En el nombre Los Comandos Azules del Millonarios de Colombia, admiten su influencia. Los grupos de la zona Sur de Santiago de la barra Los De Abajo de la Universidad de Chile, una de las más organizadas de Sudamérica. (Thelinkuetes, La Florida Azul, San Luis, etcétera) decidieron este año juntarse y han adoptado este nombre para su grupo variando solo en la primera letra: Komando Sur - Los De Abajo.

En 1999 una pequeña estabilidad mantiene al Comando en un nivel que si bien no era el deseado, era el suficiente para no quedarse atrás en relación a las demás barras. La llegada del nuevo siglo no sería de buen augurio y las cosas se harían muy difícil. A puertas del centenario del club las divergencias internas ponían en peligro todo lo que habían alcanzado.

Titulares como "la Gran Hinchada Aliancista" y varias notas resaltando este acto les valió elogios de los diarios de la capital

La organización de la Barra Sur en esos años era la de aspirantes e Integrantes. Los primeros llegaban por recomendación de un integrante antiguo y se quedaban a prueba durante un año en donde no recibían entrada gratis. Una vez que era aprobado por el jefe de aspirantes, cargo que ejercía un barrista reconocido, pasaba a ser Integrante y recibía los privilegios afines a ellos. Era una iniciación con una ceremonia bastante particular. Últimamente por el desborde de grupos y masificación este periodo de prueba ya no se realiza.

Alentar siempre a Alianza Lima, viajar a provincias, defender sus colores en la calle, tratar de crecer en los demás barrios de su distrito, uniformarse con sus propios polos con sus nombres, agredir a los hinchas rivales, quitarles sus banderas, confeccionar sus propias y llevarlas al estadio para que los reconozcan, participar de sus fiestas y actividades para recaudar fondos, etc.

Grupo que no se reconocía como tal, a pesar de contar con gente de varios distritos y grupos, en su mayoría del Cono Sur, sino como generadores de ideas para mejorar el Comando. No duro mucho y sus miembros volvieron a la popular de siempre.

El Comando Svr lo tomó como una venganza por lo sucedido el año anterior. Fueron a Talara para ser campeones y mandar a la baja al Torino.

DIVISIÓN Y CAÍDA (el año 2000 el peor de la historia)

El nuevo siglo llegaba en medio de la convulsión social por la lucha contra una mafia que se había enquistado en el poder del país. La esperanza que había representado Alberto Fujimori contra la manera tradicional de gobernar de los antiguos políticos había dejado de serlo y se había convertido en algo mucho peor, donde las más abyectas formas de corrupción y abuso de poder se revelaban a vista de todo el país. La oposición se encontró con un líder que hasta unos meses no figuraba como tal: Alejandro Toledo. Él, ante el fraude que representaron las elecciones juró luchar por la vuelta a la democracia. En la lucha por el poder político dos confesos hinchas de Alianza se enfrentaban y como dice el aforismo "así como es arriba es abajo" había enfrentamientos por el poder dentro del Comando Svr.

Todo el año 2000 la dirección de la barra la tuvo un grupo liderado por gente del distrito El Agustino secundado por los grupos del Rímac y del cono este. Los demás grupos o bien dejaron de asistir al estadio por divergencias contra los que la manejaban o se alineaban sin hacerse compromisos. Los otros que no estaban de acuerdo y que enfrentaban a los de El Agustino eran claramente la gente de La Victoria y los grupos más representativos del Comando. Cada fecha era claro el enfrentamiento en los alrededores del estadio.

Por un momento la dirigencia al querer tener tranquilas las cosas comisionó a un grupo de dirigentes que tenían llegada dentro de los grupos enfrentados y resolvió entregar a cada cono sus entradas. Pero esta no fue una solución pues a pesar de todo, los enfrentamientos continuaron. Por esa razón la directiva del club resolvió apoyar a los de El Agustino y dejar de lado a los demás.

La mala campaña del equipo que se mostraba sin alma, sin el espíritu de equipo grande que es Alianza Lima, a un año del Centenario y con el rival encaminado a un tricampeonato hizo que la hinchada comenzara a reflejar su descontento. Todos los ataques se dirigieron al presidente Sr. Alberto Masías. Se buscó su salida, se convocó a Asamblea de Socios extraordinaria y las principales protestas vinieron de la popular. El país estaba dividido, el club estaba dividido y la hinchada también. El dos mil fue un año triste para la hinchada del pueblo.

Una de las muestras más palpable de esta división fue el enfrentamiento a golpes en la tribuna entre los grupos que manejaban la barra que apoyaban a la directiva del club y los miembros de la ABA (Asociación Barra Aliancista) y que se encargaban de manejar la tribuna. Estos últimos se habían mantenido al margen hasta ese momento en que ya la situación contra la directiva era insostenible. Se plegaron a la campaña contra el Sr. Masías y fueron a la popular luciendo unos polos con la frase : "Masías cumple tu palabra", el cual aludía a la promesa hecha por el presidente de renunciar si el equipo no cumplía con el objetivo de campeonar. Los hechos acaecidos esa fecha se vieron en todos los noticieros, diarios y programas deportivos. Hinchas de Alianza Lima peleándose en medio de la sur, algo nunca antes visto.

El Comando había dejado de ser esa gran hinchada que empujaba al equipo a ganar partidos como en las fechas más gloriosas. Los grupos estaban más preocupados en pelearse entre sí. No se podían ver. En la popular no estaban los grupos que antes hacían el espectáculo con su presencia y las peleas habían ausentado al hincha. Los recibimientos al equipo habían desaparecido. Lo que no cambiaba eran los enfrentamientos con la barra de Universitario en los conos de la ciudad. A pesar de estar dividida la presencia en las calles del Comando Svr no había cesado.

En el último clásico del año se pudo reflejar el descontento de la hinchada con el equipo y contra la dirigencia. La popular sur, aquella que en la mayoría de partidos que registra la historia de los clásicos había lucido en todo su esplendor se mostró esa fecha raleada. Minutos antes los grupos antagónicos se habían enfrentado en las afueras del estadio Nacional. La policía rechazó a los que estaban en contra y no les permitió el ingreso, dispersándolos por las calles de La Victoria. Solo aquellos que no habían hecho causa con algunos de los bandos estuvieron presentes, más los antiguos miembros de la ABA. A pesar de estar en mucha desventaja y a pesar de la goleada que el equipo recibía en la cancha , los fieles que estuvieron esa tarde con Alianza y no con esos jugadores, alentaron sin cesar. La canción más sentida fue "Probablemente ya muchos te han olvidado y sin embargo yo te seguiré alentando, no me he querido ir porque Alianza es mi vida y así no seas campeón te quiero todavía, por eso aún estoy en el lugar de siempre, con el Comando Svr y con la misma gente, para que tu al volver no veas a nadie extraño y sea como ayer un nuevo campeonato".

Lo que la cancha mostraba era a un grupo de jugadores que llevaban la camiseta de Alianza pero que no se revelaban como tal. Tanto era el descontento que la popular hizo sentir su voz y se fue contra la dirigencia, incluidos miembros de los grupos que apoyaban a la directiva del club. Los improperios contra el Sr. Masías y otros dirigentes no se dejaron esperar.

Al final ese partido marcó un nuevo hito. Muchos juraron que el equipo no podía volver a caer de esa manera por culpa de una dirigencia que no le dio la debida importancia al equipo y que la hinchada, el Comando Svr volviera a levantarse y ser mucho más grande que antes. El centenario estaba cerca y había que cambiar. El 2001 sería el año del despegue.


EL COMANDO SVR UN FENÓMENO SOCIAL
(la nuevas ideas: El Hincha Moderno contra el Hincha Tradicional)

La pugna por el poder dentro del Comando culminó el mismo día central de los festejos por el Centenario. Antes de iniciarse el partido contra Colo Colo la gente de La Victoria entró decidida a botar a los de El Agustino. Un tira y afloja de unos minutos donde se repartieron golpes en medio de la tribuna. Al final los de El Agustino fueron corridos de la popular. En los siguientes partidos ya no harían acto de presencia quedando el poder en manos de la gente que se había unido, mayormente los grupos más representativos de la barra y la gente de La Victoria.

Mientras esto sucedía en la tribuna hinchas que se mantenían al margen trabajaban silenciosamente por hacer que el Comando se levantara. El primer anuncio de que el año 2001 sería aparte del centenario también del Comando, fue la puesta on line de www.comandosvr.com el cual desde el 22 de enero de ese año se colocó a la vanguardia de páginas web sobre hinchadas en el Perú.

Se comenzó a respirar una cierta estabilidad y la tarea para levantar al Comando se inició. Lo primero fue confeccionar la bandera oficial del Comando Svr que esta vez sería distinta pues aparte del escudo tendría también la efigie de TUPAC AMARU. Volvió el espectáculo: Los contómetros, el papel picado, la pirotecnia, los humos y las bengalas.

El reconocimiento comenzó a llegar. Un artículo titulado "Comando Centenario" en la revista El Grafico Perú, demostraba el matiz popular de la barra. Posteriormente en el programa "El Equipo" se hizo un especial con los grupos de los conos en donde se mostraron trofeos de guerra y salieron imágenes de cuando se incendio el estadio crema. También "Al Margen" de Cable Mágico Deportes hizo un especial con los testimonios de miembros destacados del Comando. Allí se habló de hechos hasta ese momento poco difundidos, como los motivos de la fundación del Comando, el viaje a Guayaquil y lo más importante las nuevas ideas de la hinchada aliancista de estos años, en contraposición a lo que se cree es la manera de pensar del hincha blanquiazul. Estas ideas están manifiestas en LA EDITORIAL que salió con la página web.

La propuesta defendida dentro y fuera del club por la barra recibió el apoyo de muchos y el rechazo de otros. Pero al parecer el peso que conlleva hizo que se aceptara y prueba de ello son los muchos partidos ganados a punta de coraje, donde la presión ejercida por el Comando empujó al equipo a ganar y a los rivales sentirse visitante, ya sea en el templo de Matute o en cualquier otra cancha.

Y como siempre primeros se confeccionó un bombo de dos metros de diámetro que sería estrenado contra el Sporting Cristal en el estadio de Matute llenando de asombro y orgullo a todos los allí presentes y a todos los hinchas blanquiazules del país y del extranjero.

Nuevamente el Comando volvió a ser lo que había sido a lo largo de los años. Los clásicos ganados desde la tribuna y sobre todo la final del apertura contra los del Rímac. La prensa destacó que el Sporting Cristal no solo se enfrentó a once jugadores sino a todo un pueblo y ese pueblo era el Comando Svr.

Ese año volverían las salidas fuera de nuestras fronteras para alentar a Alianza Lima siguiendo la promesa hecha por los que la fundaron allá por 1972. Se llegó hasta Nueva York donde se jugó contra un equipo salvadoreño en el estadio de los Giants y no solo estuvieron presentes las banderas sino toda una hinchada que por las circunstancias está lejos de su patria y su sentimiento.

También por medio de los contactos a través de su pagina comandosvr.com un grupo se contactó con hinchadas de Latinoamérica, Europa y directamente con gente de Los Mismos de Siempre, el grupo que lidera a la famosa Banda de San Martín , la barra de Chacarita Juniors. Los que viajaron fueron bien recibidos y colgaron sus banderas en la popular funebrera contra River Plate y Racing Club.

Uno de los hechos más resaltantes de ese año fue la presentación del Comando Svr ante la comisión de Educación y Deporte del Congreso de la República donde leyeron un discurso proponiendo un proyecto para rescatar a sus miembros de la situación de riesgo en que se encuentran . Su propuesta fue bien recibida y fueron aplaudidos por propios y extraños. De allí empezaron las coordinaciones con la Policía Nacional conjuntamente con las demás hinchadas de Lima para evitar los enfrentamientos.

Pero el hecho más destacable de este centenario es la final por el campeonato nacional contra el Cienciano del Cusco que coincidentemente cumplía cien años de existencia. Pepe Soto se refirió a ello: "Vamos a ver cual de los dos centenarios pesa más" Y obviamente pesó el del Equipo del Pueblo. Dos finales. La primera en Matute. La salida espectacular: papel picado, contómetros, globos, humo azul y pirotecnia salieron de las cuatro tribunas. Pero después de iniciado el marcador con gol de Waldir, los rojos del Cusco remontan en un dos a uno dramático. Muchos podrían haber pensado que allí iba a quedar, pero seguro eran hinchas de otros equipos y no conocían que en Matute el Comando es más fuerte que nunca. Los cánticos se elevaron al cielo ya no como una plegaria sino como una orden, era el año del centenario y Alianza tenía que ser el Campeón. Al final todo quedó como debía de quedar: Alianza Lima 3 - Cienciano del Cusco 2.

Ahora se venia lo difícil. La final en el Ombligo del Mundo, la capital del imperio del Tahuantinsuyo, donde Alianza Lima no ganaba desde hace muchos años. La ligera ventaja de un gol era manejable, al final ganaron los locales y se alargó a un suplementario con gol de oro. No se movió el marcador, pero fue la media hora más dramática que hincha aliancista haya vivido. Y allí no quedaba la cosa, los penales definirían todo. Esta vez los Apus estaban del lado blanquiazul y fue el uruguayo Roverano quien atajó una pelota clave al goleador cuzqueño Zapata. Luego vendría el jugador que es amado por muchos y odiado por otros, pero que ese día nos daría una de nuestras más grandes alegrías: Waldir Sáenz. Metió el gol del campeonato y se levantó la camiseta para celebrar con las efigie de Sandro Baylón estampada en el pecho.

Los que gritamos ese gol nunca nos olvidaremos de la gente que estaba al lado ese día, sobre todo los que estuvieron en el Cusco y que viajaron desde Lima y otros lugares para ser campeones en el año del Centenario.

Y como era de esperarse el pueblo invadió las calles de todo Lima y del Perú entero y sobre todo las de La Victoria donde la fiesta fue total. Fiesta que duró hasta el día siguiente donde los hinchas se trasladaron al aeropuerto para recibir a los campeones y en caravana escoltarlos hasta el estadio de Matute para dar la vuelta olímpica.

Campeones y considerados la mejor hinchada del país por el diario el Bocón el Comando se encaminó hacia el 2002 para consolidar lo hasta ese momento logrado y fue desde los partidos de Copa Libertadores donde se inició todo y culminaron con los de Copa Sudamericana.

Nadie duda que las mejores salidas fueron las del Comando, nadie duda que fue la mejor hinchada en clásicos y contra los demás rivales y fue la que salió una vez más al extranjero para alentar al Equipo del Pueblo. Ese año llegarían hasta Montevideo Uruguay para estar presentes en el histórico Centenario en el partido contra Nacional. Ninguna otra hinchada del Perú había hecho eso hasta entonces.

Pero lo más destacable aparte de lo deportivo es el reconocimiento del Comando Svr como un fenómeno social que incluía a jóvenes de todos los sectores sociales, mayoritariamente de los sectores populares. La vuelta a la democracia trajo una nueva manera de ver el fenómeno de las barras, no como una causa sino como una consecuencia. Consecuencia de muchas factores que afectan a la sociedad peruana inmersa en una recesión económica y en una crisis de valores fuerte. La autoridades tomaron en cuenta el llamado del Comando hecho al Congreso de la República. Buscaron el diálogo y la coordinación antes que la represión. Se tuvo acercamiento con instituciones dispuestas a poner en practica políticas enmarcadas dentro de la llamada Cultura de Paz. Algunas ONG's comenzaron a trabajar con los muchachos de los grupos, principalmente de los conos donde las condiciones de vida son paupérrimas y los jóvenes se encuentran dentro de los Grupos de Riesgo. Algunos tuvieron resultados positivos y otros no.

A partir de la información en su pagina web la barra tuvo contacto con investigadores de Colombia, Chile y Argentina que estudiaban el fenómeno de las barras bravas. En la convención de sociólogos latinoamericanos realizada en Quito Ecuador, el colombiano Jorge Alberto Chica Vasco, conjuntamente con Felix Antonio Gómez Gómez y Martha Elena Grajales Usuga leyeron una ponencia titulada: "Las Barras Bravas. La cuestión de la identidad y la violencia". Allí mencionan a la barra de Alianza: "Se puede observar la Barra Contemporánea. Esta es aquella que responde a las situaciones que vive la sociedad capitalista como el desempleo, la violencia, la marginalidad y es allí, en la barra, donde se puede sacar a flote todos esos contenidos reprimidos. Por el hecho de ser resultado de un proceso histórico - social, la barra contemporánea rompe con este esquema tan marcado de las estructuras ó status sociales y mediante formas reaccionarias pretenden que los demás se den cuenta que ellos están ahí y viven en un mundo en el cual las problemáticas sociales, económicas, políticas también los afectan, un claro ejemplo de barras contemporáneas en el mundo serían: Comando Svr del Alianza Lima del Perú, La 12 de Boca Juniors Argentina, Garra Blanca del Colo Colo Chile".

El compromiso de la autoridades e instituciones motivaron a que la violencia disminuya en varios sitios y sobre todo en los alrededores del estadio, pero hubo una excepción : El Clásico en el estadio Monumental - U del distrito de Ate. La coordinación con la policía para determinar las rutas de salida y llegada de la hinchada de Alianza se dieron con días de anticipación. Y al parecer todo se daría dentro de los cánones normales. ya se había suspendido un clásico en el apertura por falta de garantías lo cual motivó el siguiente cántico : "Jamás, jamás, jamás serán locales, porque nos tienen miedo gallina maricón" . Las autoridades municipales y los vecinos del distrito de Ate y la Molina por donde pasaría el Comando temían destrozos. Tenían el precedente del partido de inauguración del estadio donde Universitario se enfrentó al Sporting Cristal. Ese día la pequeña barra celeste desató una pequeña violencia que nadie se imaginaba eran capaces de realizar. Pequeña, pero que determinó si ellos pudieron hacer eso, qué pasaría cuando fueran los del Comando Svr.

La ruta tomada por los aliancistas empezaba en el mismo Estadio de Matute Allí se concentrarían los grupos de los conos norte, este, oeste y La Victoria, así como los hinchas, para seguir por la avenida Centenario de Alianza Lima (ex Abtao), México, Parinacochas, av. Canadá. Circunvalación hasta la avenida Javier Prado donde la gente del Cono Svr los esperaría para ir de frente por dicha avenida hasta el Monumental. Pero no fue una caminata pacífica, pues al haber solo 30 policías para controlar a unos tres mil hinchas no se dieron abasto y vino el desborde. Muchos infiltrados se dedicaron al saqueo y a destrozar las ventanas de las casas. Algunos de los líderes trataron de evitar los desmanes pero nada pudieron hacer. Los flashes informativos por radio y TV advertían a la población que los hinchas del Comando Svr habían tomado una vez más, como en 1988, las calles de la capital. Esto aumento en el punto de concentración del Jokey Plaza, pues junto a los del Cono Svr la cantidad aumentó a unos siete mil hinchas y a pesar de que había más policías conforme se acercaban al estadio, estos no pudieron hacer mucho.

Los lugares más afectados fueron los de la avenida Javier Prado sobre todo la Universidad de Lima, los comercios, los bancos y las transnacionales de comida rápida. También las casas aledañas. Muchos trataron de explicar el por qué de esta actitud, pero los protagonistas directos sabían que era algo que ya estaba visto, los lideres del Comando sabían que podían garantizar la entrada de la hinchada pero no la salida, pues allí se darían los actos de mayor violencia. Era como si algo reprimido por años aflorará de pronto y por eso la violencia. Y no solo se podría echar la culpa a los barristas porque simples hinchas que pasaban en sus autos arengaban a los que se dirigían al partido para que destrozaran el estadio. Algunos declararon que el ver las casas de los "pitucos" les venía unas ganas de romperlo todo . ¿Frustración? ¿Síntoma de algo? ¿Signo de estos tiempos? Las respuestas no están dadas aún.

Lo cierto es que a partir de ese momento se tomaron medidas legislativas mucho más fuertes contra los que participaran dentro de este tipo de violencia. Al igual que en 1988, la hinchada blanquiazul había conmocionado al país.

Para bien o para mal esto llegó al extranjero y la fama que tenía el Comando como una hinchada fiel que alienta en todas partes se vio aumentada. El reconocimiento de todas las hinchadas de Argentina, Chile, Colombia, Brasil y demás países del mundo se vio reflejada en los mensajes enviados a través del Internet. Todos coincidían que en el Perú solo existía una hinchada: El Comando Svr.

Así fueron consolidando su prestigio en la tribuna, en los partidos más importantes contra los rivales sobre todo en la Copa Sudamericana de ese año 2002, pero lamentablemente el campeonato se fue de las manos al equipo, pero en el otro campeonato la hinchada salió primero en todo.

Ahora la barra vive momentos de incertidumbre y es algo normal dentro de las organizaciones de este tipo. Solo queda a los que la manejan saber tener las soluciones para resolver dichos problemas, que no son nuevos, pues todos saben cuales son, para que la hinchada no caiga tan bajo como sucedió en su momento. Pero sabemos que muy por encima de las dificultades que se puedan suscitar el Comando Svr seguirá siendo la Máxima Expresión del Sentimiento Popular. Por qué : "La Pasión por Alianza, es una Razón del Corazón, que la Razón no entiende".

Cabe mencionar que este tipo de propuestas fue hecha primeramente por El Comando Svr y que a partir de ello las demás hinchadas que estuvieron presentes ese día en el Congreso de la República, elaboraron los suyos.

Este congreso fue realizado en julio del 2002 en Quito Ecuador.

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